MUJERES DE HISTORIA


Ojos de MAR, en cartelera el 5 de abril. 

El documental, dirigido por José Álvarez muestra el desamparo del sector pesquero en México.
Por Inés García Nieto

La trágica experiencia del 11 de enero de 2011, el naufragio de seis tuxpeños en aguas del Golfo de México, está plasmada en el documental “Ojos de Mar”, del director José Álvarez.
Este documental se estrenará, precisamente, en Cinépolis de Plaza Cristal, de la ciudad-puerto de Tuxpan, Veracruz, el próximo 5 de abril.
“La película fue premiada por SIGNIS/Interfilm, y el reto es que con los ingresos que se puedan obtener a través de taquilla, abrir una cuenta bancaria para apoyar económicamente a las viudas e hijos de los cinco pesadores, el capitán del barco, y a la familia del joven biólogo que los acompañaba. 
 José Álvarez, director y guionista de Ojos de Mar, con Diego Rivera, dijo a MIRADA a Distancia, que la experiencia de apoyo económico que se ha otorgado a alfareras papantecas que dieron vida al documental  “Canícula”, y a los huicholes del árido noroeste de México, en el film “Flores en el desierto”, se pueda replicar en Veracruz con “Ojos de Mar”.
José Álvarez, director del documental "Ojos de Mar" 
Es sabido que los documentales no tiene el éxito taquillero que tiene el cine comercial, y los filmes norteamericanos,  y en este caso dependeremos de la respuesta que dé la población cinéfila a “Ojos de Mar”, para lograr entradas importantes. En eso radicará el poder apoyar a las familias de los pescadores desaparecidos en altamar hace siete años, dice José Álvarez.

El desamparo en que viven los pescadores de Tuxpan y todos los puertos del país, la pobreza extrema en que sobreviven las familias de los hombres tragados por el mar el 11 de enero de 2011, sale a flote con otra tragedia, la de una mujer que se gana la vida haciendo limpieza en el muelle de Cobos, donde zarpan la mayoría de los barcos pesqueros.
Hortensia López Rocha
Ella se llama Hortensia López Rocha, y es el primer contacto de José Álvarez con el mar. Él había llegado a Tuxpan en busca de una historia que contar. Conoce a esta mujer que trabaja en el muelle de Cobos haciendo limpieza, y lo primero que escucha, es que Hortensia fue quien soltó los amarres del barco “Aleta Negra” embarcación que con seis hombres a bordo, se dirige a las  aguas del Golfo de México, ese trágico día de enero, fecha en que el pronóstico del tiempo, registraba el Frente Frío Número 20.   
Como se recordará, a partir de que barcos próximos al “Aleta Negra” o “Black fin”, escuchan la llamada de alerta del capitán Hugo Morales Hernández, quien por radio informa que el agua entró a la cocina, ese fue el último contacto con la tripulación. A partir de entonces, barcos pesqueros cercanos a la zona del hundimiento del barco, elementos de la Armada de México y la guardia costera de Estados Unidos, inician la ardua y esperanzadora búsqueda de rescate, que  finalmente concluye sin éxito alguno.

Eran los días en que seis mujeres y una madre, esperaban escuchar alguna noticia que informe de la sobrevivencia de su familia, pues ellas sabían que cerca hay arrecifes; que posiblemente los pescadores anclados a seis millas de tierra, han podido ver algo: un bote salvavidas, un traste, un algo que les dé una pista de su ubicación. Nada. No hay nada al respecto.

Esta es parte de la historia grabada en el corazón de viudas y huérfanos de Tuxpan, Veracruz.   

Esta son sus palabras, su angustia, su esperanza escrita el 22 de enero de 2011.
mujeres piden apoyo internacional

Esposas, hermanas y madres de los seis pescadores veracruzanos desaparecidos en el Golfo de México el 11 de enero, piden ayuda al presidente Felipe Calderón y a la comunidad internacional para localizarlos y rescatarlos, como ocurrió con los mineros de Chile en 2010.
Dulce, esposa de Raúl Nicanor Reyes; Celia y Celsa, hermana y esposa de Alexandro Carballo, se prometieron sepultar su dolor para pensar mejor, y por ello dicen: “Urge apoyo internacional, el mismo que en su momento recibieron los mineros de Chile en agosto pasado, porque creemos que nuestra familia está con vida en alguno de los islotes o arrecifes de la zona llamada triángulos”.
A un costado del bullicio de los pescadores que el viernes 21 de enero regresaron  de altamar, y quienes a las 6 de la tarde se dan a la tarea de pesar decenas de atunes en el muelle de la Peñita, las esposas de los náufragos de Tuxpan salen del interior de la negra carpa de plástico hecha para guarecerse de la lluvia y el frío de estos día de invierno y declaran:
§  Al ver llegar estos barcos atuneros nos invadió la tristeza porque los pescadores que regresaron a tierra no son nuestros esposos y hermanos, pero al saber que son hombres que estuvieron cerca del “Blackfin”, nos alentó al conocer detalles del clima del día del hundimiento, y saber que por las llamadas de auxilio hechas por el capitán Hugo Morales, ellos tuvieron tiempo para usar chalecos y la lancha de emergencia, pues decían que el agua había alcanzado la cocina.
Celsa Carballo menciona que al momento han logrado contactar con un funcionario de la Secretaría de Relaciones Exteriores para preguntar que más se puede hacer en casos como estos, pues el “Blackfin” puede estar en aguas internacionales, y lamenta que el gobernador Javier Duarte no haya hecho el intento de visitarlos en el muelle de Tuxpan, el día que estuvo en el cambio de mando de la Primera Región Naval del Golfo de México, el martes 18 de enero.
  No sé si hacemos mal en decir esto, pero nosotros estamos desesperados y sabemos que un día es una oportunidad de vida para nuestros hermanos. El miércoles el sector naval en Tuxpan nos informó que suspendía la búsqueda y rescate de los seis hombres, pero nuestra insistencia y gracias a la intervención del alcalde Alberto Silva Ramos, la búsqueda reanudó el jueves al medio día.

Información de pescadores atuneros
La mamá de Raúl Nicanor dice que su hijo tiene 33 años de edad y empezó a salir al mar a los 17. Externa que uno de los amigos de Raúl que acaba de regresar en uno de los tres barcos atuneros atracados en el muelle, le dijo que su barco empezó la búsqueda del “Aleta negra” hasta el otro día a las 8 de la mañana.
Según Capitanía de Puerto de Tuxpan, el atunero “Escorpión” fue la   embarcación que acudió al llamado de auxilio del barco propiedad de la empresa K&B Tuna SA de CV. Reportó que la llamada de auxilio se dio a las 5 de la tarde, y el “Aleta Negra” decía estar yéndose a pique.
La posición geográfica del “Aleta negra” según el aviso de emergencia marítima, era Latitud Norte 24° 41.7 minutos. Longitud Oeste 92° 21.0 minutos, a 270 millas náuticas al este del puerto de Matamoros, Tamaulipas.
La distancia monitoreada, dice un pescador, sería un poco más de Tuxpan al Distrito Federal calculada en tierra.
En este punto interviene Celsa  Carballo Calixto para precisar:
Cuando el norte entró al mar, los pescadores estaban en la línea divisoria de Estados Unidos y México y por esa área hay pequeñas islotes y arrecifes de la zona de Triángulos, que es donde nosotros pedimos se revise con urgencia. El viernes salió para allá una lancha con motor al servicio de los Bisteni, dueño del “Blakfin”, pero el pescador dice que le llevará cinco horas aproximadas revisar una sola área,  además de que ya entró el frente frío número 23 al Golfo de México, y ese fenómeno metereológico es un nuevo contratiempo para continuar la búsqueda.
Hasta dónde ustedes saben ¿la Secretaría de Marina ya sobrevoló esa área?
No lo sé. Yo fui el viernes al sector naval cuando supimos que Marina había suspendido la búsqueda. En esa entrevista nos dijeron que área es grandísima y no pueden llegar porque son partes bajas, sin embargo el oficial Alcalá nos aseguró que saldría un buque con lanchas y así llegar a la zona.
¿Qué les dijeron los pescadores atuneros que acaban de regresar del mar?
Ellos escucharon lo que por radio decía el “Blakfin.- ¡Nos está entrando el agua, ya la tenemos hasta la cocina! y al estar la cocina en la parte baja del barco, y ver que la tormenta había tocado el mar desde las 12 del día, nos hace suponer que ellos tuvieron tiempo suficiente para colocarse los chalecos y tomar una decisión al respecto.
¿Cree que esta llamada de auxilio y el reporte de la situación del barco halla quedado registrada en Capitanía de Puerto, Sector Naval o la empresa misma, y que una de estas instancias hayan ordenado salir de ese punto?
Debe ser así porque los barcos son seguidos vía satélite y debe haber un registro grabado. Sé que el llamado de apoyo fue oportuno, que los otros barcos  apretaron el botón de alarma, pero nadie podía llegar al área del “Aleta negra” porque el oleaje era enorme. Dicen que estaban cerca, y cerca significa  llegar en dos horas. La primera embarcación en acercarse fue la guardia costera de Estados Unidos, y debido a la distancia y el mal tiempo llegaron siete horas después. Al recorrer el área no encontraron ni barco ni tripulación.
Agrega Celsa a la vez que es acompañada por otras mujeres que escuchan con atención la entrevista.
Para nosotros ha sido muy duro ver que otros pescadores regresan y nuestra familia no, pero por ellos sabemos que el “Aleta negra” se hundía porque el agua había entrado a la cocina, y eso nos hace pensar que el agua entró por abajo, y que ellos tuvieron suficiente tiempo para usar los chalecos salvavidas, por eso nuestra urgencia de buscarlos con más urgencia y con mayor cantidad de personas. Creemos que es posible el  apoyo internacional como en el caso de los mineros de Chile. Si otros países no hubieran respondido a su llamado de auxilio, ellos estarían sepultados ahora, pero gracias a esa solidaridad, los hombres siguen vivos…
Según información que tiene de su familia en Florida, la búsqueda por parte del guardacostas de Estados Unidos continua? Así es, pero solo monitorea en aguas americanas, así como costas y puertos de su país.
Celsa Carballo precisa: Como el viento que azotó ese día estaba en dirección al sur, y el barco estaba abajo de Lousiana, los objetos que salieron del barco se encontraron en el sur y por eso la búsqueda se ha centrado en esa línea, pero no descartamos que ellos hayan podido tocar territorio marítimo de Cuba.
Esta tragedia y esta ubicación, nos hizo pensar en pedir ayuda a otros países, así como en contactar con alguna autoridad cubana para que patrullen su área  marítima en busca de nuestra familia lo que realizamos a través del consulado de la República de Cuba en Veracruz.
El cónsul Alcides de la Rosa informó que cualquier embarcación mexicana que apareciera en su litoral, se informaría de inmediato a las autoridades mexicanas, y que enviaría un mensaje al gobierno cubano para sugerir que se mandara una alerta a la marina de su país, y tratar de encontrar a los pescadores tuxpeños.
También pedimos que el presidente Felipe Calderón intervenga en este caso, y haga lo posible por pedir apoyo internacional.
Hasta el medio día del sábado 22 de enero Hugo Morales Hernández, Rutilo Flores González, Miguel Cruz Sánchez, Alexander Carballo Calixto, Raúl Nicanor Reyes y el biólogo egresado de la Universidad Veracruzana, Álvaro Melchor Barrios, de 25 años de edad, están en calidad de desaparecidos, pues ellos se hicieron a la mar el 4 de enero de 2011.



Esposas, hermanas y madres de los seis pescadores veracruzanos desaparecidos en el Golfo de México el 11 de enero, piden ayuda al presidente Felipe Calderón y a la comunidad internacional para localizarlos y rescatarlos, como ocurrió con los mineros de Chile en 2010.

Dulce, esposa de Raúl Nicanor Reyes; Celia y Celsa, hermana y esposa de Alexandro Carballo, se prometieron sepultar su dolor para pensar mejor, y por ello dicen: “Urge apoyo internacional, el mismo que en su momento recibieron los mineros de Chile en agosto pasado, porque creemos que nuestra familia está con vida en alguno de los islotes o arrecifes de la zona llamada triángulos”.

A un costado del bullicio de los pescadores que el viernes 21 de enero regresaron  de altamar, y quienes a las 6 de la tarde se dan a la tarea de pesar decenas de atunes en el muelle de la Peñita, las esposas de los náufragos de Tuxpan salen del interior de la negra carpa de plástico hecha para guarecerse de la lluvia y el frío de estos día de invierno y declaran:

§  Al ver llegar estos barcos atuneros nos invadió la tristeza porque los pescadores que regresaron a tierra no son nuestros esposos y hermanos, pero al saber que son hombres que estuvieron cerca del “Blackfin”, nos alentó al conocer detalles del clima del día del hundimiento, y saber que por las llamadas de auxilio hechas por el capitán Hugo Morales, ellos tuvieron tiempo para usar chalecos y la lancha de emergencia, pues decían que el agua había alcanzado la cocina.

Celsa Carballo menciona que al momento han logrado contactar con un funcionario de la Secretaría de Relaciones Exteriores para preguntar que más se puede hacer en casos como estos, pues el “Blackfin” puede estar en aguas internacionales, y lamenta que el gobernador Javier Duarte no haya hecho el intento de visitarlos en el muelle de Tuxpan, el día que estuvo en el cambio de mando de la Primera Región Naval del Golfo de México, el martes 18 de enero.
§  No sé si hacemos mal en decir esto, pero nosotros estamos desesperados y sabemos que un día es una oportunidad de vida para nuestros hermanos. El miércoles el sector naval en Tuxpan nos informó que suspendía la búsqueda y rescate de los seis hombres, pero nuestra insistencia y gracias a la intervención del alcalde Alberto Silva Ramos, la búsqueda reanudó el jueves al medio día.
Información de pescadores atuneros
La mamá de Raúl Nicanor dice que su hijo tiene 33 años de edad y empezó a salir al mar a los 17. Externa que uno de los amigos de Raúl que acaba de regresar en uno de los tres barcos atuneros atracados en el muelle, le dijo que su barco empezó la búsqueda del “Aleta negra” hasta el otro día a las 8 de la mañana.
Según Capitanía de Puerto de Tuxpan, el atunero “Escorpión” fue la   embarcación que acudió al llamado de auxilio del barco propiedad de la empresa K&B Tuna SA de CV. Reportó que la llamada de auxilio se dio a las 5 de la tarde, y el “Aleta Negra” decía estar yéndose a pique.
La posición geográfica del “Aleta negra” según el aviso de emergencia marítima, era Latitud Norte 24° 41.7 minutos. Longitud Oeste 92° 21.0 minutos, a 270 millas náuticas al este del puerto de Matamoros, Tamaulipas.
La distancia monitoreada, dice un pescador, sería un poco más de Tuxpan al Distrito Federal calculada en tierra.
En este punto interviene Celsa  Carballo Calixto para precisar:
Cuando el norte entró al mar, los pescadores estaban en la línea divisoria de Estados Unidos y México y por esa área hay pequeñas islotes y arrecifes de la zona de Triángulos, que es donde nosotros pedimos se revise con urgencia. El viernes salió para allá una lancha con motor al servicio de los Bisteni, dueño del “Blakfin”, pero el pescador dice que le llevará cinco horas aproximadas revisar una sola área,  además de que ya entró el frente frío número 23 al Golfo de México, y ese fenómeno metereológico es un nuevo contratiempo para continuar la búsqueda.
Hasta dónde ustedes saben ¿la Secretaría de Marina ya sobrevoló esa área?
No lo sé. Yo fui el viernes al sector naval cuando supimos que Marina había suspendido la búsqueda. En esa entrevista nos dijeron que el área es grandísima y no pueden llegar porque son partes bajas, sin embargo el oficial Alcalá nos aseguró que saldría un buque con lanchas y así llegar a la zona.
¿Qué les dijeron los pescadores atuneros que acaban de regresar del mar?
Ellos escucharon lo que por radio decía el “Blakfin.- ¡Nos está entrando el agua, ya la tenemos hasta la cocina! y al estar la cocina en la parte baja del barco, y ver que la tormenta había tocado el mar desde las 12 del día, nos hace suponer que ellos tuvieron tiempo suficiente para colocarse los chalecos y tomar una decisión al respecto.
¿Cree que esta llamada de auxilio y el reporte de la situación del barco halla quedado registrada en Capitanía de Puerto, Sector Naval o la empresa misma, y que una de estas instancias hayan ordenado salir de ese punto?
Debe ser así porque los barcos son seguidos vía satélite y debe haber un registro grabado. Sé que el llamado de apoyo fue oportuno, que los otros barcos  apretaron el botón de alarma, pero nadie podía llegar al área del “Aleta negra” porque el oleaje era enorme. Dicen que estaban cerca, y cerca significa  llegar en dos horas. La primera embarcación en acercarse fue la guardia costera de Estados Unidos, y debido a la distancia y el mal tiempo llegaron siete horas después. Al recorrer el área no encontraron ni barco ni tripulación.
Agrega Celsa a la vez que es acompañada por otras mujeres que escuchan con atención la entrevista.
Para nosotros ha sido muy duro ver que otros pescadores regresan y nuestra familia no, pero por ellos sabemos que el “Aleta negra” se hundía porque el agua había entrado a la cocina, y eso nos hace pensar que el agua entró por abajo, y que ellos tuvieron suficiente tiempo para usar los chalecos salvavidas, por eso nuestra urgencia de buscarlos con más urgencia y con mayor cantidad de personas. Creemos que es posible el  apoyo internacional como en el caso de los mineros de Chile. Si otros países no hubieran respondido a su llamado de auxilio, ellos estarían sepultados ahora, pero gracias a esa solidaridad, los hombres siguen vivos…
Según información que tiene de su familia en Florida, la búsqueda por parte del guardacostas de Estados Unidos continua? 
Así es, pero solo monitorea en aguas americanas, así como costas y puertos de su país.
Celsa Carballo precisa: Como el viento que azotó ese día estaba en dirección al sur, y el barco estaba abajo de Lousiana, los objetos que salieron del barco se encontraron en el sur y por eso la búsqueda se ha centrado en esa línea, pero no descartamos que ellos hayan podido tocar territorio marítimo de Cuba.
Esta tragedia y esta ubicación, nos hizo pensar en pedir ayuda a otros países, así como en contactar con alguna autoridad cubana para que patrullen su área  marítima en busca de nuestra familia lo que realizamos a través del consulado de la República de Cuba en Veracruz.
El cónsul Alcides de la Rosa informó que cualquier embarcación mexicana que apareciera en su litoral, se informaría de inmediato a las autoridades mexicanas, y que enviaría un mensaje al gobierno cubano para sugerir que se mandara una alerta a la marina de su país, y tratar de encontrar a los pescadores tuxpeños.
También pedimos que el presidente Felipe Calderón intervenga en este caso, y haga lo posible por pedir apoyo internacional.
Hasta el medio día del sábado 22 de enero Hugo Morales Hernández, Rutilo Flores González, Miguel Cruz Sánchez, Alexander Carballo Calixto, Raúl Nicanor Reyes y el biólogo egresado de la Universidad Veracruzana, Álvaro Melchor Barrios, de 25 años de edad, están en calidad de desaparecidos, pues ellos se hicieron a la mar el 4 de enero de 2011.






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