lunes, 28 de noviembre de 2016

El cambio climático estimula a los mexicanos a cambiar sus cultivos

En regiones como Tehuacán, Puebla, las temperaturas pueden aumentar más que el promedio mundial.


Los agricultores trabajan en los campos en México, donde las sequías frecuentes y prolongadas han obligado a algunos campesinos a abandonar el maíz y otros cereales en favor de alternativas que requieren menos agua, como los pistachos o cactus [Archivo: Susana Gonzalez / Bloomberg]

Por lo menos hace 9.000 años, los seres humanos comenzaron a domesticar el maíz por primera vez cerca de Tehuacán, en el centro de México, en el Estado de Puebla, sentando las bases para los asentamientos permanentes en las Américas.
Pero en los últimos años, las sequías más frecuentes y prolongadas han obligado a muchos agricultores de la zona a abandonar el maíz y otros cereales en favor de alternativas que requieren menos agua, como los pistachos y los cactus.
Los expertos agrícolas predicen que partes de México se sentirán los efectos del cambio climático más que muchos países, sobre todo por su ubicación - entre dos océanos y a caballo entre el Trópico de Cáncer - lo expone a la volatilidad del clima.
Sol Ortiz-García, director del grupo de cambio climático del Ministerio de Agricultura , señaló que el 75 por ciento del suelo de México ya se considera demasiado seco para cultivar. En regiones como Tehuacán, las temperaturas pueden aumentar más que el promedio mundial.
"Sabemos que hay áreas donde el aumento será mayor. Eso obviamente afectará los patrones de lluvia y, a su vez, la agricultura y la seguridad alimentaria", dijo Ortiz-García.
El área dedicada cultivo de maíz en Tehuacán disminuyó un 18 por ciento a aproximadamente 40,000 hectáreas entre 2015 y 2019, muestra un cálculo de la agencia de noticias Reuters utilizando estadísticas del ministerio de agricultura, superando una disminución a nivel nacional.
En los cinco años anteriores a eso, el área sembrada con maíz había aumentado lentamente en Tehuacán. A nivel nacional, el área de cultivo de maíz disminuyó cuatro por ciento desde 2015 a 7,4 millones de hectáreas el año pasado.
Si bien los factores que llevan a los agricultores a cambiar de cultivos son complejos, en Tehuacán, los agricultores y los funcionarios locales describen un clima que cambia rápidamente como una de las principales causas. La temporada de lluvias en México el año pasado fue la más seca desde 2011, que a su vez fue una de las más secas registradas, según mostraron las cifras de la agencia nacional de agua del país.
Se espera que el cambio climático cause disminuciones sustanciales en los rendimientos de maíz a nivel mundial, especialmente en los trópicos, concluyó un estudio de 2018 publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos de América. 
Puede haber excepciones. El cinturón de maíz en el Medio Oeste de los Estados Unidos es tan vasto que un estudio reciente concluyó que las extensiones de campos exuberantes en realidad estaban ayudando a aumentar la lluvia localmente y también a reducir las temperaturas, permitiendo así que se cultive aún más maíz.
Según este modelo, la agricultura intensiva significaba que las plantas liberaban más humedad a la atmósfera en una escala lo suficientemente grande como para generar más lluvia. La mayor humedad también contribuyó a veranos de hasta un grado Celsius más frío, concluyó el estudio, realizado por el Instituto de Tecnología de Massachusetts.
Mazorcas atrofiadas
En Tehuacán, sin embargo, las condiciones están cambiando rápidamente para peor. En un campo donde las plantas secas han permanecido en el polvo desde la última sequía, el granjero Porfirio García, con una mazorca atrofiada, estaba luchando por darle sentido a todo.
El maíz ha sido durante miles de años un símbolo del orgullo mexicano, un elemento básico de la cocina local y nacional, desde tortillas hasta tamales y la columna vertebral de las civilizaciones que dieron origen al México moderno. Pero el cambio climático lo ha puesto en peligro.
García, que tiene 12 hijos, la mitad de ellos trabajando con él en la granja, recuerda cómo una hectárea en algunos años produjo hasta cuatro toneladas (8.800 libras) de maíz. En los últimos cinco años, dijo, con suerte, esa hectárea produjo 700 kg (1,543 lb).
"La cosecha de maíz se ha reducido porque en los meses de junio, julio, agosto y septiembre no llovió", dijo García, de 59 años, quien usa técnicas ancestrales de cultivo para cultivar maíz, frijoles y calabaza, un sistema antiguo llamado "milpa". . "Nuestras vidas se centran en el maíz, entonces, ¿qué hacemos sin él?"
Eusebio Olmedo, director de desarrollo rural, agricultura y ganadería en Tehuacán, recuerda que comenzó a calentarse a comienzos del milenio. Después de haber trabajado en el departamento durante cinco años, Olmedo dijo que el área solía caracterizarse por un clima "muy agradable, muy benevolente".

El año pasado fue el más cálido registrado en el estado de Puebla, donde se encuentra Tehuacán, con termómetros que alcanzaron una temperatura máxima promedio de 26.8 grados Celsius (80 F). En 1985, el primer año en que los registros estatales estuvieron disponibles, Puebla registró una temperatura máxima promedio de 24.7 grados Celsius (76 F).
Un estudio de 2016 encargado por el Ministerio del Medio Ambiente y respaldado por el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas concluyó que el cambio climático en México significará menos lluvia, menores rendimientos para los granos básicos como el maíz, el frijol y el trigo, así como "efectos inesperados en la seguridad alimentaria". .
"Cuando los patrones de lluvia cambian, la agricultura se vuelve riesgosa", dijo Olmedo.
Los productores mexicanos de maíz han sufrido grandes conmociones en el pasado, especialmente la llegada de importaciones baratas de los Estados Unidos bajo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte en la década de 1990. En el norte de México, donde se riegan grandes campos de maíz, el cambio climático inicialmente puede tener poco impacto, según muestran los estudios.
Pero en el sur, donde se cultivan las cepas de maíz más antiguas de la Tierra utilizando métodos tradicionales sin riego, los cambios en los patrones de lluvia y las temperaturas ya se están sintiendo. El grupo de consultoría agrícola GCMA estima que la producción mexicana de maíz continuará disminuyendo en 2020, y que las importaciones de maíz principalmente de los EE. UU. Alcanzarán un récord de 18 millones de toneladas.
Adaptación
México es ahora el segundo mayor importador de maíz del mundo gracias a la dependencia del grano estadounidense para la alimentación animal. El presidente Andrés Manuel López Obrador lo llama "una contradicción" y ha implementado programas para impulsar la producción nacional.
García, sin embargo, eligió diversificarse en otros cultivos, plantando 300 árboles de pistacho, una planta del desierto que puede soportar temperaturas entre menos 10C (14F) y 40C (104F).
El agricultor cercano Natalio De Santiago también abandonó el maíz que él, su padre y su abuelo solían plantar para otros cultivos que requieren menos agua. Estos incluyen maguey, un ingrediente crudo para el mezcal, un licor mexicano.
"Dejé de sembrar maíz porque el clima está cambiando", dijo De Santiago, de 56 años. "Ahora planto maguey porque necesita menos agua".
Con un sombrero de vaquero para protegerse la cara del sol, dijo que irriga 400 plantas de maguey cada mes con un litro de agua cada una. Cuando plantó maíz, dijo, sus cultivos necesitaban cuatro meses de lluvia.
Otros en el área abandonaron la agricultura por completo y vendieron tierras a desarrolladores inmobiliarios. En un intento por detener esta tendencia, las autoridades locales desarrollaron un banco de semillas de maíz nativas que son más resistentes a las plagas y que necesitan menos agua.
"Tenemos que adaptarnos al cambio climático, y estas son las mejores variedades para recuperar la autosuficiencia alimentaria", dijo Olmedo sobre las semillas.
Otras medidas gubernamentales destinadas a ayudar a los agricultores a adaptarse y mitigar los efectos del cambio climático incluyen seguros agrícolas, cultivos alternativos y campañas para reducir la quema agrícola.
"Es muy difícil revertir la tendencia a aumentar el CO2 [dióxido de carbono] en la atmósfera", dijo Ortiz-García, del ministerio de agricultura. "Por eso estamos priorizando la adaptación".
21 feb 2020

"El cambio climático llegó para quedarse", agregó.



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Las Conchitas de Hidalgo, mariachi por conocerse a nivel nacional.

Por Inés García Nieto

Las Conchitas de Hidalgo”, uno de los pocos mariachis compuesto por mujeres en el país.

El mariachi “Las Conchitas de Hidalgo” surgió hace ocho años en Tecamachalco, Puebla, cuando un grupo de adolescentes aceptaron la invitación del señor  Ignacio Evangelista para formar una rondalla. Las clases con maestros particulares y los diarios ensayos, hicieron que siete jovencitas, dieron vida a este reconocido grupo musical, que ya compartió escenario con el mariachi Vargas de Tecalitán, Jalisco y Lola Beltrán, en la ciudad de México.


La mayoría de ellas, seis para ser precisa,  tocan violín, y sólo una de ellas, Antonia,  el guitarrón.

Ellas son:
Myriam Evangelista, de 23 años.
Antonia Evangelista, de 22 años.
Dora Ojeda, de 22 años.
Rubí Villaverde, de 21 años.
Laura Isela Tellez, de 19 años.
María Guadalupe Evangelista, 19 años
Cecilia Evangelista, de 12 años.

Mario Uriel Evangelista y Jesús Ojeda, ambos de 18 años, también cantan y tocan la trompeta con estas jóvenes artistas.
Las Conchitas en la oficina de Tecamachalco, Puebla. 
Tres de las jóvenes son hijas del señor Ignacio Evangelista, quien hasta hace poco fue mariachi, Las Conchitas, cantan rancheras,  boleros y sones. El señor Ignacio es su representante.

La plática con ellas se realizó a fines de octubre en el poblado de Tecamachalco,  Puebla, donde ellas son ampliamente conocidas y admiradas. La idea era grabarlas 25 minutos para dar inicio a un programa de radio en vivo, por lo que quien esto escribe buscó a varios mariachis en la calle 7 Sur de Tehuacán, Puebla- donde abundan estos grupos musicales-, y encontrar un mariachi compuesto por mujeres. Ahí supe de Las Conchitas, un mariachi de mujeres. La primera idea que se me vino a la cabeza era conocer a mujeres recias, bajitas y de un vozarrón tumba-espectaculares, pero no fue así. Rostros sonrientes, jóvenes y bellos esperaban a MiradaaDistancia, en un pequeño local que lo mismo es oficina, que lugar de diario ensayo, al pie de la carretera que conduce a Puebla.

Tras ponernos de acuerdo con los tiempos, ellas dijeron que su primera actuación fue el  24 de marzo de 2008. Las adolescentes Conchitas, actuaron por vez primera en el parque del poblado de Santa Úrsula.

Reconocen haber estado sumamente nerviosas en su debut, pero una vez concluida su participación, ellas respiraron hondo al ver que las personas no dejaban de aplaudirles.
Un joven, se acercó para decirles que eran un gran orgullo para México, que siguieran adelante. Y eso es lo que ellas piensan de su mariachi: Es motivo de orgullo para todo México.

Y no lo dicen con arrogancia, lo dicen felices y la satisfacción da un brillo especial a su mirada. Hemos estado en Tele Fórmula en la ciudad de México, actuamos al lado de la señora Lola Beltrán, Julia Palma y José Julián, y fueron momentos que nos hicieron agarrar fuerzas para seguir mejorando como grupo.

Fuera de Tecamachalco han actuado en Llanito, Guanajuato; Yecapixtla, Morelos, y a mediados de 2016, en Tehuacán, Puebla, donde fueron invitadas por varios mariachis anfitriones, quienes con sus voces de cantantes consumados, les dicen “sigan avanzando. 
Son ustedes jóvenes muy talentosas que deben ser reconocidas a nivel nacional e internacional”.

Y ellas creen en este consejo: No pararse ¡seguir adelante! Esto es lo que recomiendan a niñas y jóvenes de Puebla:

Niñas, jóvenes, no se embaracen, no piensen solo en casarse; prepárense, respétense. No sufran por adelantado. Disfruten su edad, su casa. Sueñen con una vida mejor.


¿Y cuál es su meta ahora? Se pregunta a cinco de las siete integrantes del mariachi Las Conchitas de Hidalgo, de Tecamachalco, Puebla. Responde Antonia:

Compartir el escenario con otros grupos del país, y representar a México en otros países.

Ellas cantaron a capela la canción de “Por Amor”  de Rafael Solano, y la puritita verdad:

Son orgullo de Tecamachalco, de Puebla, y de México. ¡Sí señor!

Una serenata con Las Conchitas  tienen un costo de 2 mil pesos, interpretando siete canciones. Su actuación dentro y fuera de Puebla es por contrato de cinco horas, donde se convienen varios puntos.

La mayoría de ellas son oriundas de la población, la Purísima de Hidalgo, perteneciente a Tecamachalco, y de ahí  viene el nombre de Las Conchitas de Hidalgo.

Ellas admiran a los  mariachis integrados también por mujeres, denominados  “Reina de los Ángeles” y a “Las Divas de México”, quien entre sus canciones de este último  grupo, está la melodía “Mi padre es el mejor”, y sí, el señor Ignacio Evangelista Pérez, es un gran padre, un gran hombre y un gran artista.

Informes y contrataciones: celular 249 122 43 27 y a la oficina 01 224 427 16 17.
Las jóvenes artistas con el señor Ignacio Evangelista



    

viernes, 4 de julio de 2014

Vivian Castillo logra oro; y las veracruzanas Iliana García y Lolita Hernández destacan

A tambor batiente comenzó la participación de los veracruzanos en el Campeonato Centroamericano y del Caribe de Atletismo Sub 18 y Sub 20, luego de que Iliana García Lormendez se colgara la medalla de plata en la prueba de5000 metros caminata categoría Sub 18. 

Vivian Castillo, nueva campeona en Atletismo 

La lluvia con la que amaneció la ciudad de Morelia, no fue impedimento para que México hiciera el 1 – 2 en esta prueba, toda vez que Vivian Castillo se colgó la medalla de oro con registro de 24:32:47 minutos, seguida por la veracruzana Iliana García quien cerró la competencia con 24.46.94 minutos, en tanto que la medalla de bronce fue para Rachelle De Orbetta de Puerto Rico con 24.58.40 minutos. 

Esta representa la primera competencia internacional para Iliana García, quien se mostró por ello sumamente contenta por este resultado. 
“Es mi primer evento internacional, por eso no lo podía creer, pero al final se dio el resultado. A pesar de la lluvia creo que se entrena para estar listos para cualquier clima y esto no afectó, al contrario, a mí me gusta más competir así”. 
Subrayó: “Este evento internacional me va a servir mucho para seguir creciendo, la verdad es que Vivian Castillo y yo trabajamos muy bien en equipo, México siempre estuvo al frente en la competencia y al final salió el resultado”
Dijo sentirse orgullosa de haber escuchado en el podio el Himno nacional. “Siempre había sido un sueño representar a Veracruz y ahora que se me da la oportunidad representar a México, me da muchísima felicidad cumplirle a México y me voy con un muy buen sabor de boca con esta plata”. 
Iliana García le dedicó la medalla a sus padres y hermana que conforman su equipo de trabajo, “a mi abuelita que siempre me ha apoyado también y al entrenador Joel Sánchez que siempre está al pendiente de nosotros”. 
El Campeonato Centroamericano y del Caribe de Atletismo Sub 18 y Sub 20 se lleva a cabo en la Unidad Deportiva Bicentenario de la ciudad de Morelia, Michoacán, en donde México está representado por 149 atletas, diez de ellos de Veracruz. 

 Y en natación, la clavadista veracruzana Dolores Hernández Monzón calificó al Campeonato Mundial Juvenil de Clavados que se realizará en Penza, Rusia, al ganar el selectivo nacional que se realiza en el Comité Olímpico Mexicano.

la clavadista veracruzana Lolita Hernández calificó al Campeonato Mundial Rusia 2014 

“Lolita” Hernández consiguió el primer lugar de éste selectivo en la prueba de trampolín un metro, al totalizar 397.80 puntos, en una competencia en donde la veracruzana se mostró espectacular en sus rondas de clavados para dominar la prueba.

El segundo lugar fue también para la veracruzana Samantha Jiménez Santos, quien registró 371.25 puntos, mientras que el tercer lugar correspondió a Carolina Mendoza con 353.15 puntos. La medallista olímpica Alejandra Orozco fue sexta (326.65).

Dolores Hernández, Rodrigo Diego y Grisha Martínez, en trampolín de 1 y 3 metros; así como Alejandra Estrella, en la plataforma de 10, son los primeros clavadistas con boleto al Campeonato Mundial Juvenil Penza, Rusia del 9 al 14 de septiembre, en la eliminatoria que se realiza en el CDOM, donde la entrada es gratis a todo el público.
Las acciones del Campeonato Nacional Infantil y Juvenil, que se desarrolla en el Centro Deportivo Olímpico Mexicano, concluirán este domingo, ya con la conformación total del seleccionado tricolor que representará al país en Penza, Rusia; así como con los dos nombres de los clavadistas que serán parte de la delegación para los Juegos Olímpicos de la Juventud.


Fuente. CÓDIGO INFORMATIVO

miércoles, 7 de mayo de 2014

Periodistas de México recaudaron  dinero para apoyar a la familia de Goyo Jiménez


 La subasta FotoXGoyo  se realizó el sábado 3 de mayo de 2014 a partir de las 19:00 horas en el Gimnasio de Arte, ubicado en la colonia Roma.


Fotorreporteros Mx junto con organizaciones nacionales e internacionales en defensa y promoción de la libertad de expresión subastaron decenas de fotografías donadas por fotoperiodistas locales y extranjeros para crear un fondo de apoyo económico a la familia de Gregorio Jiménez, periodista asesinado el 11 de febrero de 2014 en Veracruz.


Durante el evento se vendieron 101 fotografías, con lo que fueron recaudados los más de 131 mil pesos.
La fotografía que más dinero obtuvo fue El Migrante, de Elsa Medina, vendida en 11 mil 100 pesos.
Esto fue lo que recordaron los fotorreporteros y es lo que deben tener presente los comunicadores de México y el mundo:
Gregorio Jiménez ganaba 20 pesos por nota y era el sustento económico de su esposa y sus cinco hijos. Al no contar con seguridad social, su asesinato desampara económicamente a la familia.

El periodista secuestrado en Veracruz, fue encontrado muerto el martes 11 de febrero en el municipio de Las Choapas, a unos metros de donde se ubicaba una supuesta casa de seguridad.
Las autoridades del Gobierno de Veracruz llegaron hasta los seis detenidos por el secuestro y asesinato del periodista Gregorio Jiménez “por arte de magia” fue una de las conclusiones que presentó el miércoles 19 de marzo la Misión de Observación conformada por periodistas y defensores de la libertad de expresión, que durante tres días viajó a Veracruz para indagar el asesinato del reportero de Notisur y Liberal del Sur.

En rueda de prensa, María Idalia Gómez, periodista mexicana miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), denunció que el expediente de las autoridades de Veracruz sobre el caso del homicidio del periodista presenta “carencias graves”.
A continuación, te presentamos las 17 recomendaciones que la Misión de Observación elaboró tras investigar el asesinato del periodista Gregorio Jiménez:
1. La PGJE de Veracruz debe reconocer que el asesinato de Gregorio Jiménez se vincula fuertemente con su labor periodística.
2. La PGJE debe subsanar las fallas señaladas en este informe, aclarar, precisar y abundar hasta agotar la línea de investigación sobre trabajo informativo del periodista Gregorio Jiménez.
3.- Que PGJE Veracruz permita a esta Misión el acceso a otros expedientes de investigación de asesinatos y desapariciones de periodistas en el estado.
4.- Exigimos que la Fiscalía Especial de Atención a Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión de la PGR (FEADLE) atraiga la investigación, concluirla y consignarla ante un juez federal, para que éste procese y sancione a los responsables.
5.- Que la FEADLE publique un reporte detallado de por qué no atrajo de forma inmediata el caso del periodista Gregorio Jiménez.
6.- La Misión de Observación exige medidas de seguridad a la familia de Gregorio Jiménez, ya que no sólo son víctimas sino testigos de un delito.
7.- Que el Gobierno de la entidad establezca un fondo permanente de apoyo a familiares de periodistas asesinados y desaparecidos en Veracruz, y que su implementación se realice bajo la supervisión de organizaciones de la sociedad civil y periodistas.
8.- Es necesario que los tres poderes de Veracruz reconozcan públicamente la situación adversa que enfrentan periodistas y medios de comunicación de esa entidad.
9.- Es urgente promover una ley de protección de derechos del ejercicio periodístico y reestructurar la Comisión de Protección a Periodistas en Veracruz, de manera que esta instancia tenga capacidad para ser un mecanismo de protección eficiente.
10.- La Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas debe rendir cuentas de los recursos e informar cómo ha actuado en el caso de Gregorio Jiménez.
11.- Tipificar como delito grave las acciones que obstruyan o atente contra periodistas, instalaciones de medios de comunicación y cualquier persona que ejerza la libertad de expresión y de información.
12.- Que la Contraloría Estatal revise de manera autónoma el desempeño de la PGJE en las investigaciones de delitos contra periodistas y sancionar por omisión o negligencia a quienes hayan incumplido en sus funciones.
13.- La Fiscalía de Atención a Periodistas y Delitos Electorales de Veracruz debe dar un informe, amplio y detallado, de los avances de todas las investigaciones a su cargo.
14.- Debido a las altas cifras de agresiones a periodistas en Veracruz es necesaria la creación de una fiscalía autónoma.
15.- Debe crearse una ley que regule la publicidad oficial en el estado de Veracruz.
16.- Es urgente que empresas periodísticas de Veracruz cumplan con lo establecido en la Ley Federal del Trabajo. La seguridad de los periodistas empieza por recibir un trato profesional y que se garanticen sus derechos laborales. Recomendamos también crear protocolos de seguridad, así como dar capacitación a los voceadores de prensa, para que difundan las noticias de manera profesional y no contribuyan a incrementar el riesgo a la labor de los periodistas.
17.- A las empreas Notisur y Liberal del Sur se les pide que establezcan fondo de apoyo económico para manutención de la familia de su trabajador Gregorio Jiménez de la Cruz.
** Publicada el 4 de mayo de 2014.
Una fotografía de Pedro Valtierra

martes, 6 de mayo de 2014

Bety Cariño, es recordada a cuatro años de su asesinato en Oaxaca.

Ciudadanos, defensores de derechos humanos y periodistas piden justicia.
El viudo y amigos de la activista, están en huelga de hambre desde el 27 de abril  afuera del edificio de la PGR.


Este es el escrito que miles de ciudadanos están haciendo llegar al presidente Peña Nieto, a Miguel Osorio Chong y a Murillo Karam, vía correo electrónico.
         
Enrique Peña Nieto
C. Miguel Ángel Osorio Chong
C. Jesús Murillo Karam 
Lic. Enrique Peña Nieto
Presidencia de la República
enrique.penanieto@presidencia.gob.mx

Presente.-

El defender los derechos humanos en México sigue representando un riesgo para las personas y organizaciones que se dedican a la promoción y defensa de los derechos fundamentales.

Como usted recordará, en marzo del 2013 en una reunión con las más altas autoridades del Gobierno de Finlandia, usted personalmente se comprometió a actuar y resolver el asesinato de los defensores de derechos humanos Jyri Jaakkola y Bety Cariño ocurrido el 27 de abril del 2010 en las inmediaciones de la comunidad indígena de San Juan Copala, Oaxaca. 
San Juan Copala, comunidad del municipio de Juxtlahuca, en la región mixteca...La tierra del sol
Jyri Jaakola, integrante de la Caravana Humanitaria que se dirigía a San Juan Copala

A pesar de ese compromiso personal y formal ante las autoridades finlandesas y de contar con 12 órdenes de aprehensión en contra de los responsables, el gobierno federal no ha mostrado voluntad política para resolver este caso, manteniendo una burbuja de impunidad que permite que los responsables sigan en libertad y viviendo con impunidad.

Ante este escenario, desde el pasado 29 de abril, el señor Omar Esparza, esposo de Bety Cariño, y otras cuatro personas se encuentran en huelga de hambre afuera de las instalaciones de la Procuraduría General de la República en la Ciudad de México. 


Su demanda es muy concreta: la detención de los responsables de los asesinos de Bety Cariño y Jyri Jaakkola, ya que se conocen los nombres, los rostros e incluso los domicilios de los probables responsables del crimen. 



Por medio de la presente quiero manifestarle mi preocupación por la falta de respuesta efectiva del Gobierno Federal para cumplimentar las ordenes de aprehensión, así como por el estado de salud de las personas que se mantienen afuera de PGR, así mismo le solicito que gire las instrucciones correspondientes para que el señor Esparza pueda sostener una reunión de trabajo con el Procurador Jesús Murillo Karam para estos mismos efectos.

Es urgente que las autoridades federales actúen y cumplimenten dichas órdenes de aprehensión para poder garantizar un adecuado acceso a la justicia para las familias Esparza Cariño y Jaakkola, pero sobre todo para evitar que la impunidad generada sea vista como tolerancia y permisividad gubernamental.

C.c.p. Lic. Miguel Ángel Osorio Chong - Secretario de Gobernación; secretario@segob.gob.mx

Lic. José Murillo Karam.- Procurador General de la República; ofproc@pgr.gob.mx

Sr. Javier Hernández Valencia.- Rpte. de la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU en México.- oacnudh@ohchr.org


Si te interesa firmar esta petición, lee la información que viene en la siguiente liga:
http://www.change.org/es/peticiones/enrique-pe%c3%b1a-nieto-detengan-a-paramilitares-asesinos-de-betycari%c3%b1o-y-jyrijaakkola?recruiter=77276209&utm_campaign=signature_receipt&utm_medium=email&utm_source=share_petition



jueves, 24 de abril de 2014

Discurso de Elena Poniatowska al recibir el Premio Cervantes.
Por Nuria Varela.com

Hoy, en el Día del Libro, merece la pena disfrutar del discurso de Elena Poniatowska en la entrega del Premio Cervantes. Homenaje a las mujeres, a pobres, humildes, indígenas, a su querido México… En su voz, palabras de María ZambranoSimone Weil, Frida Kahlo, Sor Juana Inés de la Cruz… 

Majestades, Señor Presidente del Gobierno, Señor Ministro de Educación, Cultura y Deporte, Señor Rector de la Universidad de Alcalá de Henares, Señor Presidente de la Comunidad de Madrid, Señor Alcalde de esta ciudad, autoridades estatales, autonómicas, locales y académicas, amigas, amigos, señores y señoras.


Soy la cuarta mujer en recibir el Premio Cervantes, creado en 1976. (Los hombres son treinta y cinco.) María Zambrano fue la primera y los mexicanos la consideramos nuestra porque debido a la Guerra Civil Española vivió en México y enseñó en la Universidad Nicolaíta en Morelia, Michoacán.
Simone Weil, la filósofa francesa, escribió que echar raíces es quizá la necesidad más apremiante del alma humana. En María Zambrano, el exilio fue una herida sin cura, pero ella fue una exiliada de todo menos de su escritura.

La más joven de todas las poetas de América Latina en la primera mitad del siglo XX, la cubana Dulce María Loynaz, segunda en recibir el Cervantes, fue amiga de García Lorca y hospedó en su finca de La Habana a Gabriela Mistral y a Juan Ramón Jiménez. Años más tarde, cuando le sugirieron que abandonara la Cuba revolucionaria respondió que cómo iba a marcharse si Cuba era invención de su familia.

Ana María Matute, la conocí en El Escorial en 2003. Hermosa y descreída, sentí afinidad con su obsesión por la infancia y su imaginario riquísimo y feroz.

María, Dulce María y Ana María, las tres Marías, zarandeadas por sus circunstancias, no tuvieron santo a quién encomendarse y sin embargo, hoy por hoy, son las mujeres de Cervantes, al igual que Dulcinea del Toboso, Luscinda, Zoraida y Constanza. A diferencia de ellas, muchos dioses me han protegido porque en México hay un dios bajo cada piedra, un dios para la lluvia, otro para la fertilidad, otro para la muerte. Contamos con un dios para cada cosa y no con uno solo que de tan ocupado puede equivocarse.

Del otro lado del océano, en el siglo XVII la monja jerónima Sor Juana Inés de la Cruz supo desde el primer momento que la única batalla que vale la pena es la del conocimiento. Con mucha razón José Emilio Pacheco la definió: “Sor Juana/ es la llama trémula/ en la noche de piedra del virreinato”.

Su respuesta a Sor Filotea de la Cruz es una defensa liberadora, el primer alegato de una intelectual sobre quien se ejerce la censura. En la literatura no existe otra mujer que al observar el eclipse lunar del 22 de diciembre de 1684 haya ensayado una explicación del origen del universo. Ella lo hizo en los 975 versos de su poema “Primero sueño”.  Dante tuvo la mano de Virgilio para bajar al infierno, pero nuestra Sor Juana descendió sola y al igual que Galileo y Giordano Bruno fue castigada por amar la ciencia y reprendida por prelados que le eran harto inferiores.

Sor Juana contaba con telescopios, astrolabios y compases para su búsqueda científica.
 También dentro de la cultura de la pobreza se atesoran bienes inesperados. Jesusa Palancares, la protagonista de mi novela-testimonio “Hasta no verte Jesús mío”, no tuvo más que su intuición para asomarse por la única apertura de su vivienda a observar el cielo nocturno como una gracia sin precio y sin explicación posible. Jesusa vivía a la orilla del precipicio, por lo tanto el cielo estrellado en su ventana era un milagro que intentaba descifrar. Quería comprender por qué había venido a la Tierra, para qué era todo eso que la rodeaba y cuál podría ser el sentido último de lo que veía. Al creer en la reencarnación estaba segura de que muchos años antes había nacido como un hombre malo que desgració a muchas mujeres y ahora tenía que pagar sus culpas entre abrojos y espinas.
Mi madre nunca supo qué país me había regalado cuando llegamos a México, en 1942, en el “Marqués de Comillas”, el barco con el que Gilberto Bosques salvó la vida de tantos republicanos que se refugiaron en México durante el gobierno del general Lázaro Cárdenas. Mi familia siempre fue de pasajeros en tren: italianos que terminan en Polonia, mexicanos que viven en Francia, norteamericanas que se mudan a Europa. Mi hermana Kitzia y yo fuimos niñas francesas con un apellido polaco. Llegamos “a la inmensa vida de México” —como diría José Emilio Pacheco—, al pueblo del sol. Desde entonces vivimos transfiguradas y nos envuelve entre otras encantaciones, la ilusión de convertir fondas en castillos con rejas doradas.
Las certezas de Francia y su afán por tener siempre la razón palidecieron al lado de la humildad de los mexicanos más pobres. Descalzos, caminaban bajo su sombrero o su rebozo. Se escondían para que no se les viera la vergüenza en los ojos. Al servicio de los blancos, sus voces eran dulces y cantaban al preguntar: “¿No le molestaría enseñarme cómo quiere que le sirva?”

Aprendí el español en la calle, con los gritos de los pregoneros y con unas rondas que siempre se referían a la muerte. “Naranja dulce,/ limón celeste,/ dile a María/ que no se acueste./ María, María/ ya se acostó,/ vino la muerte/y se la llevó”. O esta que es aún más aterradora: “Cuchito, cuchito/ mató a su mujer/ con un cuchillito/ del tamaño de él./ Le sacó las tripas/ y las fue a vender./ —¡Mercarán tripitas/ de mala mujer!”

Todavía hoy se mercan las tripas femeninas. El pasado 13 de abril, dos mujeres fueron asesinadas de varios tiros en la cabeza en Ciudad Juárez, una de 15 años y otra de 20, embarazada. El cuerpo de la primera fue encontrado en un basurero.
Recuerdo mi asombro cuando oí por primera vez la palabra “gracias” y pensé que su sonido era más profundo que el “merci” francés. También me intrigó ver en un mapa de México varios espacios pintados de amarillo marcados con el letrero: “Zona por descubrir”. En Francia, los jardines son un pañuelo, todo está cultivado y al alcance de la mano. Este enorme país temible y secreto llamado México, en el que Francia cabía tres veces, se extendía moreno y descalzo frente a mi hermana y a mí y nos desafiaba:

“Descúbranme”. El idioma era la llave para entrar al mundo indio, el mismo mundo del que habló Octavio Paz, aquí en Alcalá de Henares en 1981, cuando dijo que sin el mundo indio no seríamos lo que somos.

¿Cómo iba yo a transitar de la palabra París a la palabra Parangaricutirimicuaro? Me gustó poder pronunciar Xochitlquetzal, Nezahualcóyotl o Cuauhtémoc y me pregunté si los conquistadores se habían dado cuenta quiénes eran sus conquistados.

Quienes me dieron la llave para abrir a México fueron los mexicanos que andan en la calle. Desde 1953, aparecieron en la ciudad muchos personajes de a pie semejantes a los que don Quijote y su fiel escudero encuentran en su camino, un barbero, un cuidador de cabras, Maritornes la ventera. Antes, en México, el cartero traía uniforme cepillado y gorra azul y ahora ya ni se anuncia con su silbato, solo avienta bajo la puerta la correspondencia que saca de su desvencijada mochila. Antes también el afilador de cuchillos aparecía empujando su gran piedra montada en un carrito producto del ingenio popular, sin beca del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, y la iba mojando con el agua de una cubeta. Al hacerla girar, el cuchillo sacaba chispas y partía en el aire los cabellos en dos; los cabellos de la ciudad que en realidad no es sino su mujer a la que le afila las uñas, le cepilla los dientes, le pule las mejillas, la contempla dormir y cuando la ve vieja y ajada le hace el gran favor de encajarle un cuchillo largo y afilado en su espalda de mujer confiada. Entonces la ciudad llora quedito, pero ningún llanto más sobrecogedor que el lamento del vendedor de camotes que dejó un rayón en el alma de los niños mexicanos porque el sonido de sus carritos se parece al silbato del tren que detiene el tiempo y hace que los que abren surcos en la milpa levanten la cabeza y dejen el azadón y la pala para señalarle a su hijo: “Mira el tren, está pasando el tren, allá va el tren; algún día, tú viajarás en tren”.



Tina Modotti llegó de Italia pero bien podría considerarse la primera fotógrafa mexicana moderna. En 1936, en España cambió de profesión y acompañó como enfermera al doctor Norman Bethune a hacer las primeras transfusiones de sangre en el campo de batalla.
Treinta y ocho años más tarde, Rosario Ibarra de Piedra se levantó en contra de una nueva forma de tortura, la desaparición de personas. Su protesta antecede al levantamiento de las Madres de Plaza de Mayo con su pañuelo blanco en la cabeza por cada hijo desaparecido. “Vivos los llevaron, vivos los queremos”.


La última pintora surrealista, Leonora Carrington pudo escoger vivir en Nueva York al lado de Max Ernst y el círculo de Peggy Guggenheim pero, sin saber español, prefirió venir a México con el poeta Renato Leduc, autor de un soneto sobre el tiempo que pienso decirles más tarde si me da la vida para tanto.

Lo que se aprende de niña permanece indeleble en la conciencia y fui del castellano colonizador al mundo esplendoroso que encontraron los conquistadores. Antes de que los Estados Unidos pretendieran tragarse a todo el continente, la resistencia indígena alzó escudos de oro y penachos de plumas de quetzal y los levantó muy alto cuando las mujeres de Chiapas, antes humilladas y furtivas, declararon en 1994 que querían escoger ellas a su hombre, mirarlo a los ojos, tener los hijos que deseaban y no ser cambiadas por una garrafa de alcohol. Deseaban tener los mismos derechos que los hombres.

“¿Quien anda ahí?” “Nadie”, consignó Octavio Paz en “El laberinto de la soledad”. Muchos mexicanos se ningunean. “No hay nadie” —contesta la sirvienta. “¿Y tú quién eres?” “No, pues nadie”. No lo dicen para hacerse menos ni por esconderse sino porque es parte de su naturaleza. Tampoco la naturaleza dice lo que es ni se explica a sí misma, simplemente estalla.

Durante el terremoto de 1985, muchos jóvenes punk de esos que se pintan los ojos de negro y el pelo de rojo, con chalecos y brazaletes cubiertos de estoperoles y clavos arribaban a los lugares siniestrados, edificios convertidos en sándwich, y pasaban la noche entera con picos y palas para sacar escombros que después acarreaban en cubetas y carretillas. A las cinco de la mañana, ya cuando se iban, les pregunté por su nombre y uno de ellos me respondió: “Pues póngame nomás Juan”, no sólo porque no quería singularizarse o temiera el rechazo sino porque al igual que millones de pobres, su silencio es también un silencio de siglos de olvido y de marginación.


Tenemos el dudoso privilegio de ser la ciudad más grande del mundo: casi 9 millones de habitantes. El campo se vacía, todos llegan a la capital que tizna a los pobres, los revuelca en la ceniza, les chamusca las alas aunque su resistencia no tiene límites y llegan desde la Patagonia para montarse en el tren de la muerte llamado “La Bestia” con el sólo fin de cruzar la frontera de Estados Unidos.

En 1979, Marta Traba publicó en Colombia una “Homérica Latina” en la que los personajes son los perdedores de nuestro continente, los de a pie, los que hurgan en la basura, los recogedores de desechos de las ciudades perdidas, las multitudes que se pisotean para ver al Papa, los que viajan en autobuses atestados, los que se cubren la cabeza con sombreros de palma, los que aman a Dios en tierra de indios.
He aquí a nuestros personajes, los que llevan a sus niños a fotografiar ya muertos para convertirlos en “angelitos santos”, la multitud que rompe las vallas y desploma los templetes en los desfiles militares, la que de pronto y sin esfuerzo hace fracasar todas las mal intencionadas políticas de buena vecindad, esa masa anónima, oscura e imprevisible que va poblando lentamente la cuadrícula de nuestro continente; el pueblo de las chinches, las pulgas y las cucarachas, el miserable pueblo que ahora mismo deglute el planeta. Y es esa masa formidable la que crece y traspasa las fronteras, trabaja de cargador y de mocito, de achichincle y lustrador de zapatos —en México los llamamos boleros—. El novelista José Agustín declaró al regresar de una universidad norteamericana: “Allá, creen que soy un limpiabotas venido a más”. Habría sido mejor que dijera “un limpiabotas venido a menos”. Todos somos venidos a menos, todos menesterosos, en reconocerlo está nuestra fuerza. Muchas veces me he preguntado si esa gran masa que viene caminando lenta e inexorablemente desde la Patagonia a Alaska se pregunta hoy por hoy en qué grado depende de los Estados Unidos. Creo más bien que su grito es un grito de guerra y es avasallador, es un grito cuya primera batalla literaria ha sido ganada por los chicanos.

Los mexicanos que me han precedido son cuatro: Octavio Paz en 1981, Carlos Fuentes en 1987, Sergio Pitol en 2005 y José Emilio Pacheco en 2009. 
Rosario Castellanos y María Luisa Puga no tuvieron la misma suerte y las invoco así como a José Revueltas. Sé que ahora los siete me acompañan, curiosos por lo que voy a decir, sobre todo Octavio Paz.

Ya para terminar y porque me encuentro en España, entre amigos quisiera contarles que tuve un gran amor “platónico” por Luis Buñuel porque juntos fuimos al Palacio Negro de Lecumberri —cárcel legendaria de la ciudad de México—, a ver a nuestro amigo Álvaro Mutis, el poeta y gaviero, compañero de batallas de nuestro indispensable Gabriel García Márquez. La cárcel, con sus presos reincidentes llamados “conejos”, nos acercó a una realidad compartida: la de la vida y la muerte tras los barrotes.

Ningún acontecimiento más importante en mi vida profesional que este premio que el jurado del Cervantes otorga a una Sancho Panza femenina que no es Teresa Panza ni Dulcinea del Toboso, ni Maritornes, ni la princesa Micomicona que tanto le gustaba a Carlos Fuentes, sino una escritora que no puede hablar de molinos porque ya no los hay y en cambio lo hace de los andariegos comunes y corrientes que cargan su bolsa del mandado, su pico o su pala, duermen a la buena ventura y confían en una cronista impulsiva que retiene lo que le cuentan.

Niños, mujeres, ancianos, presos, dolientes y estudiantes caminan al lado de esta reportera que busca, como lo pedía María Zambrano, “ir más allá de la propia vida, estar en las otras vidas”.

Por todas estas razones, el premio resulta más sorprendente y por lo tanto es más grande la razón para agradecerlo. El poder financiero manda no sólo en México sino en el mundo. Los que lo resisten, montados en Rocinante y seguidos por Sancho Panza son cada vez menos. Me enorgullece caminar al lado de los ilusos, los destartalados, los candorosos.
A mi hija Paula, su hija Luna, aquí presente, le preguntó: —Oye mamá, ¿y tú cuántos años tienes?

Paula le dijo su edad y Luna insistió:
—¿Antes o después de Cristo?
Es justo aclararle hoy a mi nieta, que soy una evangelista después de Cristo, que pertenezco a México y a una vida nacional que se escribe todos los días y todos los días se borra porque las hojas de papel de un periódico duran un día. Se las lleva el viento, terminan en la basura o empolvadas en las hemerotecas. Mi padre las usaba para prender la chimenea. A pesar de esto, mi padre preguntaba temprano en la mañana si había llegado el “Excélsior”, que entonces dirigía Julio Scherer García y leíamos en familia. Frida Kahlo, pintora, escritora e ícono mexicano dijo alguna vez: “Espero alegre la salida y espero no volver jamás”.
A diferencia de ella, espero volver, volver, volver y ese es el sentido que he querido darle a mis 82 años. Pretendo subir al cielo y regresar con Cervantes de la mano para ayudarlo a repartir, como un escudero femenino, premios a los jóvenes que como yo hoy, 23 de abril de 2014, día internacional del libro, lleguen a Alcalá de Henares.

En los últimos años de su vida, el astrónomo Guillermo Haro repetía las coplas de Jorge Manrique a la muerte de su padre. Observaba durante horas a una jacaranda florecida y me hacía notar “cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte tan callando”. Esa certeza del estrellero también la he hecho mía, como siento mías las jacarandas que cada año cubren las aceras de México con una alfombra morada que es la de la cuaresma, la muerte y la resurrección.